lunes, 11 de febrero de 2008

Inmigración

Y va otra más de este Rajoy quiere obligar a los inmigrantes a firmar un contrato de adaptación a nuestro país, vamos que nos va bien, me producen repugnancia las propuestas de este hombre.
Para empezar es hijo de gallegos, los grandes inmigrantes de España, gente que por desgracia tuvo que salir de su tierra y que los encuentras en cualquier parte del mundo.
En 1.981 por razones que no vienen al caso me fui a vivir a Argentina y pase allá 19 años, fui en los momentos aun duros de una dictadura militar de las más sanguinarias que ha habido en estos tiempos, momentos en que la vida en Argentina no valía demasiado, tramité todos mis papeles en una comisaría de la Policía Federal de Mar del Plata y la verdad es que en ningún momento me sentí maltratado ni perseguido por el hecho de ser extranjero, ni muchísimo menos se me exigió firmar ningún tipo de contrato de adaptación a la vida en Argentina. Salvo cosas que vienen más de la cabezonería de uno, que por la legislación de Argentina no he tenido en mis 19 años allí ningún tipo de problemas, eso si, siempre fui "El Gallego", pero bueno eso es un mote a todos los españoles. Mi único problema fue que como en Argentina no existe la doble nacionalidad y no quise renunciar a mi nacionalidad de nacimiento no podía trabajar en la administración pública y perdí un par de oportunidades, pero más allá de eso jamas me sentí perseguido ni ninguneado por el hecho de ser extranjero.
Vamos señor Rajoy déjese Ud. de estupideces y de promesas fatuas y póngase las pilas si realmente quiere gobernar este país algún día, será sin mi voto desde ya se lo aseguro y sobre todo si sigue Ud. con propuestas como estas. Mis recuerdos de cuando volví en el año 2000 a España son bastante negros, la verdad es que en pleno gobierno del PP me sentí más maltratado en mi vuelta al país que en todos los años que viví en Argentina.

La foto es de Desirée Martín Peraza fotógrafa lagunera y ganó el premio Ortega y Gasset con ella

1 comentario:

Hannah dijo...

Pues sí, es como tu dices. A esto se le añade que además de prometer barbaridades, estas se transforman en monstruosidades cuando las quieren exsplicar.
En fin, otro abrazo y felicidades por tu blog que no conocía.
Hannah